Los caprichos de la suerte
Los caprichos de la suerte Abel decía a Gloria que aquella mujer le parecía más que una persona, un mico.
Elorrio le preguntaba a Escalante:
—¿Cómo viven Gloria y Julia?
—Julia tiene dinero por su familia y ella paga la pensión en el hotel de Gloria y la suya.
El otro día decía Julia:
—Tengo ocho ahijados de guerra y me paso el día escribiéndoles…
—Si quieres presentarme un par, yo les escribiré —le indicó Gloria.