La Hermandad de Duna
La Hermandad de Duna En las selvas densas de Rossak, un ritual ancestral estaba a punto de comenzar. El aire era pesado y vibraba con energÃa; el olor a plantas exóticas y especias impregnaba el lugar. Raquella Berto-Anirul se encontraba de pie en el centro de un cÃrculo de mujeres, todas observándola con mezcla de respeto y resentimiento. El veneno, un brebaje oscuro y espeso, descansaba en un cáliz en sus manos. SabÃa que no habÃa retorno. Si sobrevivÃa, el poder absoluto sobre la Hermandad serÃa suyo; si fallaba, morirÃa como tantas otras antes que ella.
—Bebe, Raquella, y demuestra que eres digna —dijo una de las antiguas brujas, su voz llena de desafÃo.
Raquella sostuvo la mirada de la mujer y llevó el cáliz a sus labios, sintiendo cómo el lÃquido ardÃa mientras bajaba por su garganta. Durante los siguientes momentos, el mundo se convirtió en un torbellino. Sus sentidos se intensificaron hasta el lÃmite del dolor: la luz se volvió un cuchillo, el aire un peso insoportable. Cayó de rodillas mientras su cuerpo luchaba contra el veneno que devoraba sus entrañas.
