Jane Eyre
Jane Eyre —Eso espero, pero nadie puede saber qué le deparará el futuro.
—Debes estar deseando marcharte de Lowood…
—No, ¿por qué? Me enviaron a Lowood con el fin de educarme, y no tendrÃa ningún sentido que me marchara antes de haber logrado este objetivo.
—Pero esa maestra, la señorita Scatcherd, es tan cruel contigo…
—¿Cruel? En absoluto. Es dura conmigo porque aborrece mis defectos.
—Si yo estuviera en tu lugar, la odiarÃa. Si intentara golpearme con ese látigo se lo quitarÃa de las manos y lo partirÃa en dos ante sus narices.
—No creo que te atrevieras a eso, pero si lo hicieras, el señor Brocklehurst te expulsarÃa del colegio y eso serÃa una vergüenza para tus familiares. Es mucho mejor aguantar pacientemente un castigo que solo sientes tú misma que cometer una mala acción cuyas consecuencias se harÃan extensivas a todos cuantos te rodean. Además, la Biblia nos enseña a devolver bien por mal.
—Pero también es vergonzoso que te azoten y te hagan estar de pie en el centro de una habitación llena de gente, sobre todo siendo tan mayor como tú. Yo soy mucho más joven y creo que no podrÃa soportarlo.