Jane Eyre
Jane Eyre —¡Julia Severn! ¿Y por qué ella, o cualquier otra, tiene el pelo rizado? ¿Por qué, desafiando todos y cada uno de los principios de esta casa, se atreve a rendirse ante las costumbres del mundo exterior, aquÃ, en un establecimiento evangélico y caritativo, llevando en la cabeza esa infame masa de rizos?
—Los rizos de Julia son naturales —explicó la señorita Temple, mostrando aún más serenidad.
—¡Naturales! Pero nosotros no nos conformamos con los dictados de la naturaleza. Deseo que esas niñas sean educadas en la Gracia del Señor. ¿Y a qué viene esa abundancia? He repetido una y otra vez el deseo de que las chicas se arreglen de forma sencilla y modesta, nada ostentosa. Señorita Temple, el cabello de esa chica debe ser cortado por completo. Mañana enviaré a un barbero. Veo a otras que también presentan una cabellera excesiva… Esa chica alta, dÃgale que se dé la vuelta. Diga a todas las chicas de la primera clase que se levanten y vuelvan sus rostros hacia la pared.