Jane Eyre

Jane Eyre

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Desde lo más profundo de mi corazón, decidí ser lo más moderada y exacta posible en mi relato. Me tomé un par de minutos de reflexión para organizarlo de manera coherente y luego le expliqué mi triste infancia. Sobrecogida por la emoción, el lenguaje que usé fue más comedido de lo habitual y, recordando los avisos de Helen acerca de mi tendencia a dejarme llevar por el resentimiento, narré los hechos con más frialdad que de costumbre. Así, contenida y simplificada, el resultado era una historia mucho más creíble, y pude advertir que convencía por completo a la señorita Temple.

En el transcurso de la historia mencioné el ataque de nervios y la posterior visita del señor Lloyd. Nada podía suavizar las emociones que me embargaban al recordar el pavoroso incidente de la habitación roja, ni el espasmo de agonía que me invadió cuando la señora Reed desestimó mis desesperadas súplicas de perdón y me encerró de nuevo en aquella sala oscura y fantasmagórica.

Al terminar el relato, la señorita Temple me miró fijamente durante unos minutos.

—Conozco al señor Lloyd —dijo al fin—. Le escribiré, y si su respuesta confirma tu declaración, yo misma te absolveré de todas las acusaciones delante de todo el colegio. Por lo que a mí respecta, Jane Eyre, ahora ya estás libre de culpa.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker