Jane Eyre
Jane Eyre —SÃ. Hace ya cinco años, con Robert Leaven, el cochero. Además de Bobby, tengo una niña a la que he puesto el nombre de Jane.
—¿Sigues viviendo en Gateshead?
—Vivo en la porterÃa. El antiguo portero se marchó.
—¿Y cómo les va a todos por all� Tienes que contármelo todo, Bessie. Pero siéntate primero. Bobby, ven a sentarte sobre mis rodillas, ¿quieres?
Pero Bobby prefirió seguir al lado de su madre.
—No se ha hecho muy alta, señorita Jane, ni muy corpulenta —prosiguió la señora Leaven—. Me atreverÃa a decir que no la han tratado demasiado bien en el colegio: no le llega ni al hombro a la señorita Eliza, y la señorita Georgiana abulta el doble que usted.
—Georgiana debe de ser toda una belleza, ¿verdad?
—En efecto. El invierno pasado viajó a Londres con su mamá, y allà fue la admiración de todos. Un joven lord se enamoró de ella, pero la familia de él se opuso a esta relación, ¡y nunca adivinarÃa lo que hicieron! Él y la señorita Georgiana trazaron planes para huir juntos, pero fueron descubiertos y la fuga no llegó a producirse. Fue Eliza quien lo descubrió todo. Creo que tenÃa envidia de su hermana. Ahora se pasan el dÃa peleándose como el perro y el gato.
—¿Y qué ha sido de John Reed?