Jane Eyre
Jane Eyre —¿Los criados duermen en estas habitaciones? —pregunté.
—No, ocupan unos cuartos más pequeños en la parte de atrás. Nadie duerme aquÃ. Una dirÃa que, de haber un fantasma en Thornfield Hall, esta serÃa su guarida.
—Lo creo. ¿Y no hay ningún fantasma?
—Ninguno del que yo haya oÃdo hablar —respondió sonriente la señora Fairfax.
—¿Ni siquiera leyendas o relatos del pasado? ¿Alguna tradición?
—No lo creo. Y eso que se dice que los Rochester han sido una estirpe violenta. Tal vez sea por eso que ahora descansan tranquilamente en sus tumbas.
—SÃ. «Tras la intensa fiebre de la vida llega el reposo más plácido» —murmuré. Vi que la señora Fairfax se alejaba y le pregunté adónde se dirigÃa.
—Al tejado. ¿Quiere acompañarme y contemplar el paisaje desde all�