Jane Eyre
Jane Eyre Aunque en ese momento empezó a invadirme un cierto temor, hice esfuerzos por controlarlo. La sangre aún me hervía de ira y la fuerza de la rebelión me llenaba de un vigor amargo. Antes de dejarme vencer por el presente me sumergí en la rabia que los recuerdos traían a mi mente.