Jane Eyre

Jane Eyre

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—¡Otra vez! Cuando creo que va a revolverme el pelo con cariño, me suelta un nuevo dardo… Y solo porque le dije que no disfrutaba en compañía de críos y ancianas (¡bajemos el tono, que nadie se entere de ello!). No, jovencita, no soy el clásico filántropo, pero sí tengo conciencia. —Y señaló la prominencia que, según el dicho popular, señala esa facultad y que, por fortuna para él, estaba bastante desarrollada y confería una gran amplitud a la parte superior de su cabeza—. Además, en el pasado fui un hombre rudo, pero tierno. Cuando tenía su edad, era un sujeto bastante sentimental: los pobres, los abandonados y los desgraciados despertaban mi compasión. Pero la fortuna se ha comportado conmigo de forma cruel; me ha curtido a base de pescozones y ahora puedo enorgullecerme de ser tan duro como una pelota de caucho, aunque en esa masa compacta quedan aún un par de grietas y un punto sensible, justamente en el centro de esa sólida bola. ¿Significa eso que todavía puedo albergar alguna esperanza?

—¿Esperanza de qué, señor?

—De convertirme de nuevo en un ser de carne y hueso.

«No hay duda de que ha bebido demasiado», pensé, sin saber qué respuesta dar a esta pregunta: ¿cómo podía yo saber si era él o no capaz de recuperar la humanidad?


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker