Jane Eyre

Jane Eyre

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Entonces debería tener un aspecto más alegre. Venga aquí, señorita Jane, porque su nombre es Jane, ¿verdad?

—Sí, señor, Jane Eyre.

—Veo rastros de lágrimas. ¿Puede decirme por qué lloraba? ¿Le duele algo?

—No, señor.

—¡Oh! Yo diría que lloraba porque no pudo salir con la señora en el coche —intervino Bessie.

—¡No puedo creerlo! Es demasiado mayor para llorar por esas tonterías.

Lo mismo pensaba yo, y esa falsa acusación me ofendió tanto que respondí con presteza:

—En mi vida lloraría por semejante cosa: odio ir en coche. Lloro porque soy desgraciada.

—¡Oh, vamos, señorita! —exclamó Bessie.

El buen farmacéutico pareció perplejo ante mi respuesta. Fijó en mí sus pequeños ojos grises, sin brillo pero bastante sagaces. Su rostro era serio pero denotaba amabilidad.

—¿Qué la puso enferma ayer? —preguntó después de observarme con atención.

—Se cayó —intervino Bessie de nuevo.

—¡Se cayó! ¿Qué es esta niña, un bebé? ¿Es que no puede andar a su edad? Debe de rondar los ocho o nueve años.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker