Jane Eyre

Jane Eyre

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—¿Y dónde está él?

—Ahí dentro —dijo, señalando la sala que acababa de abandonar.

Entré y le vi allí.

—Ven a darme los buenos días —me dijo.

Y yo me acerqué contenta: no me esperaba un frío saludo ni un apretón de manos, sino un abrazo seguido de un beso. Esa caricia me pareció natural. Era maravilloso ser amada y protegida por alguien como él.

—Jane, tienes un aspecto magnífico esta mañana. Estás maravillosa y sonriente; realmente preciosa. ¿Es este el pálido duendecillo que solía vivir aquí? ¿Es esta mi Semilla de Mostaza particular? ¿Esta muchacha lozana, de mejillas sonrosadas y labios brillantes, de sedosos cabellos y ojos de gacela? (Lector, pido tu indulgencia: debo aclararte que siempre tuve los ojos de color verde, pero al parecer la pasión le nublaba la vista.)

—Soy Jane Eyre, señor.

—Pronto pasarás a ser Jane Rochester —añadió—. Dentro de cuatro semanas, Janet, ni un día más. ¿Me oyes?

Sí, lo oía. Y, de una forma incomprensible, sentí una oleada de vértigo. Esa noticia, el anuncio de la boda, era más fuerte que la alegría: era un impacto que me abrumaba y, sí, me llenaba de una sensación parecida al miedo.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker