Jane Eyre

Jane Eyre

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Si este será el aspecto que tú tendrás cuando nos casemos, yo, como cristiano, debo rechazar la posibilidad de unir mi vida a la de un espíritu o a una culebra. ¡Pero suelta de una vez lo que quieres saber!

—Vaya, ya ha olvidado sus modales. Aunque debo confesar que prefiero esta rudeza a la adulación anterior. Prefiero ser tratada de bicho que de ángel. Ahí va mi pregunta: ¿por qué se tomó tantas molestias en hacerme creer que deseaba casarse con la señorita Ingram?

—¿Eso es todo? ¡Podría haber sido peor! —Y entonces se suavizó la línea que dibujaban sus cejas; me miró, sonriente, y me revolvió el pelo como si acabara de escapar de algún peligro—. Creo que debo confesarme, Jane, aunque esto te indigne… Y debo reconocer que siento un cierto temor al hacerlo, ya que he visto de lo que ese cuerpecillo es capaz cuando le mueve la ira. Pero anoche resplandecías a la luz de la luna, te rebelaste contra el destino y te proclamaste mi igual. Por cierto, Jane, te recuerdo que fuiste tú quien me propuso esta unión.

—Por supuesto, señor. Pero no cambie de tema. ¡Hábleme de la señorita Ingram!

—Está bien: fingí cortejar a la señorita Ingram porque deseaba que te enamoraras de mí tan apasionadamente como lo estaba yo de ti, e intuí que los celos serían un buen acicate en este empeño.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker