Jane Eyre
Jane Eyre —Quiero un cigarro, Jane, o una pizca de rapé, para consolarme de todo esto, pour me donner une contenance,[26] como dirÃa Adèle. Y, por desgracia, no llevo encima la pitillera o la caja de rapé. Escucha, ahora mandas tú, pequeña tirana, pero ya llegará mi hora: una vez te haya hecho mi esposa, te ataré, en sentido figurado, a una cadena como esta —dijo señalando la que sujetaba su reloj—. SÃ, animalillo rebelde, te guardaré en el bolsillo, cerca del corazón, por miedo a perder una joya de tanto valor.
Mientras lo decÃa, me ayudó a bajar del coche. Le dejé ocupado en bajar a Adèle y me retiré escaleras arriba.