Jane Eyre
Jane Eyre Pese a todo, no era una tarea fácil. A menudo habrÃa cedido a la tentación de ser amable en lugar de despectiva. Mi futuro esposo estaba convirtiéndose en todo mi mundo; más que eso, en la esperanza del cielo. Se interponÃa ante mà y la religión, como un eclipse oculta el sol de la mirada de hombres. En esos dÃas no podÃa ver a Dios, porque habÃa convertido en Ãdolo a una de sus criaturas.