Jane Eyre
Jane Eyre —Pensé que ya me lo habÃas contado todo, Jane. ¡CreÃa que ese sueño era la causa de tu tristeza!
Negué con la cabeza.
—¿Hay algo más? No creo que sea nada importante. Te advierto de mi incredulidad de antemano. Prosigue.
La inquietud que revelaban sus maneras y la impaciencia que leÃa en su rostro me sorprendieron un poco, pero seguà con mi historia.