Jane Eyre

Jane Eyre

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Corrió la cortina de la ventana y miró al exterior. Quizá se diera cuenta de que no tardaría mucho en amanecer, y, cogiendo de nuevo la vela, se retiró hacia la puerta. Justo cuando pasaba por mi lado, la figura se detuvo: me miró con aquellos ojos enfebrecidos, me acercó la vela a la cara y la apagó bajo mis ojos. Era consciente de que tenía los ojos clavados en los míos. Me desmayé: por segunda vez en mi vida, el terror me venció.

—¿Quién estaba a tu lado cuando recobraste la consciencia?

—Nadie, señor. Era ya de día. Me levanté, metí la cabeza y la cara bajo el chorro agua y luego bebí un buen trago. Me sentí débil, pero no enferma, y decidida a no contar a nadie lo sucedido excepto a usted. ¡Señor, dígame ahora quién o qué era esa mujer!

—El resultado de un cerebro demasiado agitado, eso seguro. Debo tener cuidado contigo, querida. Unos nervios como los tuyos no están hechos para emociones fuertes.

—Señor, puedo asegurar que no les pasa nada malo a mis nervios. La imagen era real: el encuentro tuvo lugar.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker