Jane Eyre
Jane Eyre —¿Ya han bajado las maletas?
—Lo están haciendo ahora mismo, señor.
—Ve a la iglesia; comprueba que hayan llegado el señor Wood, el párroco, y el sacristán, y vuelve a informarme.
Como el lector ya sabe, la iglesia estaba justo pasada la verja. El lacayo regresó enseguida.
—El señor Wood está en la sacristÃa, señor, poniéndose la sobrepelliz.
—¿Y el carruaje?
—Están enganchando los caballos en este momento.
—No lo necesitaremos para ir a la iglesia, pero debe estar listo para cuando volvamos, con los baúles y maletas dispuestos en el interior y el cochero sentado en el pescante.
—SÃ, señor.
—Jane, ¿preparada?