Jane Eyre

Jane Eyre

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

»Jane, nunca fue mi intención herirte de este modo. Si un pastor tuviera un único cordero, al que amara como a un hijo, con quien compartiera comida y bebida, y a quien dejara dormir en su regazo, y por error lo hubiera enviado al matadero, no habría lamentado su fallo más de lo que yo lamento el mío. ¿Serás capaz de perdonarme?

Lector, debo admitir que le perdoné en ese mismo momento y en ese lugar. Sus ojos expresaban un remordimiento tan profundo, su voz era tan lastimera y de su cuerpo emanaba una energía tan varonil y un amor tan inmenso, que en el fondo de mi corazón se lo perdoné todo, aunque no lo dije con palabras y guardé el sentimiento para mí.

—¿Sabes que no soy más que un canalla, Jane? —me preguntó ansioso, sufriendo debido a mi prolongado silencio y a mi falta de reacción, resultado tanto de la flaqueza como de la voluntad.

—Sí, señor.

—Entonces dímelo sin rodeos: no me ahorres tus insultos.

—No puedo. Estoy cansada y enferma. Quiero un poco de agua.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker