Jane Eyre

Jane Eyre

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Lanzó un suspiro estremecedor y me llevó en brazos al piso de abajo. Al principio no supe en qué habitación estábamos. Mis ojos solo veían un contorno borroso, pero sentí el efecto vigorizador del fuego: aunque era verano, me había quedado helada en mi cuarto. Me acercó una copa de vino a los labios, lo probé y sentí su calor. Después de comer un poco, volvía a ser yo. Estaba en la biblioteca —sentada en su butaca—, muy cerca de él. «Si ahora me fuera de este mundo, sin sufrir el menor dolor, estaría satisfecha —pensé—. No tendría que hacer el esfuerzo de rasgar las cuerdas de mi corazón al separarme del señor Rochester. Sé que debo dejarle, pero no quiero. No puedo…»

—¿Cómo te encuentras, Jane?

—Mucho mejor, señor. Enseguida estaré bien.

—Toma un poco más de vino, Jane.

Le obedecí. Después él puso el vaso en la mesa, se quedó erguido ante mí y me miró con atención. De repente se alejó, murmurando algo que no logré entender, poseído por una emoción devoradora. Recorrió la habitación con paso rápido y regresó. Se inclinó sobre mí como si fuera a besarme, pero recordé al instante que las caricias habían quedado prohibidas. Aparté la cara y le rechacé con un gesto.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker