Jane Eyre
Jane Eyre —¿Deseas algo más, Jane? Te aseguro que desearÃa que fuéramos amigas.
—No. Usted le dijo al señor Brocklehurst que yo era mala, que tenÃa tendencia al engaño, y yo me encargaré de que todos en Lowood sepan cómo es usted en realidad y qué es lo que me ha hecho.
—Jane, tú no puedes entender estas cosas: los defectos de los niños deben ser corregidos.
—¡Yo no soy una mentirosa! —grité sin poder reprimirme, poseÃda por la rabia.
—Pero debes admitir que eres demasiado apasionada, Jane. Ahora querida, vuelve a la habitación de juegos y descansa un rato.
—No me llame querida. No quiero descansar: envÃeme al colegio cuanto antes, señora Reed, porque odio vivir en esta casa.
—Por eso no te preocupes —murmuró entre dientes la señora Reed, antes de recoger su labor y abandonar bruscamente la habitación.