Jane Eyre
Jane Eyre —¿Le parecen bonitos los muebles? Los elegà yo.
—La verdad es que son muy bonitos.
—¿Y Alice Wood? ¿Cree que cumplirá con sus tareas de ayudante?
—SÃ. Es una niña dócil y habilidosa. —Por lo tanto, pensé, esta dama tiene que ser la señorita Oliver, la heredera, rica en dinero además de en los dones que le concedió la naturaleza. ¡Me pregunto qué feliz combinación de planetas alumbrarÃa tal nacimiento!—. Vendré a ayudarla a enseñar algunas veces —añadió—. Visitarla de vez en cuando supondrá todo un cambio, y me gusta la variedad. Señor Rivers, ¡me he divertido tanto durante mi estancia en S…! La noche pasada, o quizá serÃa mejor decir esta madrugada, estuve bailando hasta las dos. Desde que se produjeron los desórdenes callejeros, hay un regimiento de soldados estacionado allÃ: los oficiales son los hombres más gentiles del mundo, muy por encima de los jovencitos afiladores y los vendedores de cuchillos que rondan por aquÃ.