Jane Eyre

Jane Eyre

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

La noche antes de su partida, al verle paseando por el jardín al atardecer, recordé que este hombre que ahora se apartaba de mí era mi primo que, además, fue capaz de salvarme la vida en una ocasión. Todo ello me llevó a acometer un postrer intento de recuperar su amistad. Salí al jardín y me acerqué a él, que estaba apoyado en la reja. Abordé el tema de inmediato.

—Saint John, me siento triste porque noto que sigues enfadado conmigo. Volvamos a ser amigos.

—Creo que ya lo somos —respondió inconmovible, sin dejar de observar el ascenso de la luna en el cielo.

—No, Saint John, ya no somos tan amigos como éramos antes. Y tú lo sabes.

—¿No? Te equivocas. Por mi parte no te deseo ningún mal, sino todo lo contrario.

—Te creo, Saint John. Estoy segura de que eres incapaz de desear ningún mal a nadie. Pero, como pariente tuya, desearía recibir de ti un poco más de afecto que esa especie de filantropía general que brindas a los extraños.

—Por supuesto —confirmó—. Tu deseo es razonable, y yo no te considero en absoluto una extraña.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker