Jane Eyre
Jane Eyre —La boda se celebrará dentro de tres dÃas, Jane. Ahora ya no me preocupan los vestidos bonitos, ni las joyas: sé que no tienen ningún valor.
—El sol ha secado las gotas de lluvia, señor. Las brisa ha parado y hace calor.
—¿Sabes, Jane, que llevo tu collar de perlas anudado al cuello por debajo de la corbata? Lo puse ahà el mismo dÃa que perdà mi único tesoro, como homenaje.
—Regresemos a casa por el bosque: asà caminaremos por la sombra.
Él siguió dando rienda suelta a sus pensamientos sin hacerme caso.