Shirley

Shirley

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Ya te he dicho que no debíamos venir —dijo Caroline a su amiga con cierta amargura. Parecía realmente alterada; abordar así a Robert, en contra de la voluntad de la propia Caroline y de lo que esperaba él, y cuando era evidente que prefería no ser importunado, fue motivo de un vivo enojo. A la señorita Keeldar no le incomodó lo más mínimo: siguió avanzando y se encaró con su arrendatario, impidiéndole el paso.

—Ha olvidado despedirse de nosotras —dijo.

—¡Que he olvidado despedirme! ¿De dónde salen? ¿Son hadas? Las he dejado a las dos, una vestida de púrpura y la otra de blanco, en lo alto de un terraplén, cuatro campos de por medio, no hace más de un minuto.

—Allí nos dejó y aquí nos encuentra. Le hemos estado observando y seguiremos haciéndolo. Tendrá que responder a nuestras preguntas algún día, pero no ahora; por el momento, lo único que tiene que hacer es desearnos buenas noches y podrá pasar.

Moore observó a una y a otra, sin relajar su actitud.

—Los días festivos tienen sus privilegios, y también los días azarosos —comentó con tono grave.

—Vamos, no moralice; diga buenas noches y pase —insistió Shirley.

—¿Debo desearle buenas noches, señorita Keeldar?


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker