Shirley
Shirley —Yo le rogarÃa que recordara que los primeros hombres que hubo sobre la Tierra fueron los titanes, y que Eva fue su madre: de ella nacieron Saturno, Hiperión, Océano[108]; ella dio a luz a Prometeo.
—¡Hablas como una pagana! ¿Qué significa esto?
—Digo que en aquellos tiempos habÃa gigantes sobre la tierra, gigantes que pretendÃan trepar al cielo. El pecho de la primera mujer que exhaló el primer hálito de vida dio al mundo la osadÃa para combatir la omnipotencia: la fortaleza para sobrellevar mil años de esclavitud; la vitalidad para alimentar al buitre mortal durante incontables centurias; la vida inagotable y la excelsitud incorruptible, hermanas de la inmortalidad, que, después de milenios de crÃmenes, luchas y aflicción, concibió y dio a luz al MesÃas. La primera mujer nació del cielo: vasto era el corazón de donde brotaba el manantial de la sangre de las naciones, y grande era la cabeza recta sobre la que descansaba la corona de consorte de la creación.
—Codició una manzana y se dejó engañar por una serpiente; pero has mezclado de tal manera la mitologÃa con las Escrituras que no hay quien te entienda. Aún no me has dicho a quién has visto arrodillada en esas colinas.