Shirley
Shirley —Que suban todo lo que haya en la despensa y en la bodega, lo carguen en los carros del heno y lo lleven al Hollow. Si resulta que no hay más que una pequeña cantidad de pan y de carne en la casa, que vayan al carnicero y al panadero y les pidan que envÃen todo lo que tengan. Yo misma iré a comprobarlo.
Shirley salió.
—Todo irá bien: dentro de una hora se le habrá pasado —susurró Caroline a la señora Pryor—. Vaya arriba, querida señora —añadió afectuosamente—, e intente conservar la calma. Lo cierto es que Shirley se culpará más a sà misma que a usted antes de que termine el dÃa.