Villette
Villette El caso es que la señorita Ginevra Fanshawe (que era el nombre de la joven) sustituÃa con la palabra chose[14] todos los términos que olvidaba. Era una costumbre: chose aparecÃa cada dos por tres en su conversación como oportuno sustituto de cualquier palabra de cualquier lengua que casualmente hablara en ese momento. Las jóvenes francesas suelen hacer lo mismo; de ellas habÃa adquirido la costumbre. En esa ocasión descubrÃ, sin embargo, que chose se referÃa a Villette, la gran capital del gran reino de Labassecour[15].
—¿Le gusta Villette? —inquirÃ.
—Bastante. Los nativos son terriblemente estúpidos y vulgares, pero hay algunas familias inglesas muy respetables.
—¿Está usted en un colegio?
—SÃ.
—¿Y es bueno?
—¡Oh, no! ¡Es horrible! Pero salgo todos los domingos y no me importan nada ni las maîtresses, ni los professeurs, ni las élèves, y mando las clases au diable. Una no se atreve a decir eso en inglés, ¿sabe?, pero en francés suena muy bien. Asà que llevo una vida de lo más agradable… ¿Vuelve a reÃrse de mÃ?
—No, sólo me rÃo de mis propios pensamientos.
—¿Cuáles son? —y sin esperar respuesta, añadió—: Y ahora dÃgame dónde va usted.