Villette
Villette Ginevra Fanshawe fue una vez más la reina de la fiesta, la joven más hermosa y alegre de todas; la eligieron para abrir el baile: estaba adorable, se movÃa con gracia y sonreÃa dichosa. En escenarios asÃ, no tenÃa rival; era hija del placer y la diversión. Ante el trabajo o el sufrimiento se mostraba débil, pusilánime, temerosa y angustiada; pero la alegrÃa extendÃa sus alas de mariposa, iluminaba sus polvos de oro y sus brillantes motas, la hacÃa resplandecer como una gema y encenderse como una flor. HacÃa un mohÃn ante una dieta corriente y una bebida vulgar; pero se alimentaba de cremas y helados como un colibrà de miel: el vino dulce era su elemento y los pasteles, su pan de cada dÃa. Ginevra sólo era feliz en un salón de baile; en cualquier otro lugar, cedÃa al desánimo.