Villette
Villette —Lo que sentà en esa ocasión, monsieur… y perdone si le digo que exagera usted terriblemente su calidad y su cantidad… fue bastante abstracto. No me gustaba el vodevil. Odiaba el papel que me habÃan asignado. No tenÃa la menor afinidad con los espectadores. Son gente bondadosa, sin duda, pero ¿acaso los conozco? ¿Significan algo para mÃ? ¿Puede importarme tener que exhibirme mañana de nuevo ante ellos? ¿Será el examen algo más que una tarea para mÃ… una tarea que ojalá hubiera terminado ya?
—¿Desea que se la quite de las manos?
—De todo corazón; si no teme usted fracasar.
—Pero fracasarÃa. Sólo sé tres frases en inglés, y unas cuantas palabras: por ejemplo, de son, de mone, de stare[139]… Est-ce bien dit[140]? SerÃa mejor olvidarnos de todo y no hacer examen de inglés, ¿verdad?
—Si madame acepta, yo también.
—¿De buena gana?
—De muy buena gana.
Siguió fumando su cigarro en silencio. De pronto, se volvió y dijo:
—Donnez-moi la main[141].
Y la envidia y el rencor desaparecieron de su rostro, y la generosidad y la bondad brillaron en su lugar.