Villette
Villette Por supuesto, era la respuesta que esperaba; pero el mero hecho de comunicarme con unos oÃdos humanos y sensibles, aunque consagrados… el mero hecho de verter una parte del dolor largo tiempo acumulado, y largo tiempo reprimido, en una vasija de la que no podÃa volver a escapar… habÃa sido muy beneficioso para mÃ. Me sentà reconfortada.
—¿He de irme, padre? —pregunté, al verlo silencioso.