Villette
Villette —¿Es usted de Inglaterra?
—Acabo de llegar de ese país. ¿Hace mucho tiempo que vive aquí? Parece conocer a mi hijo…
—¿De veras, madame? Quizá tenga razón. Su hijo… ¿es el del cuadro?
—Es un retrato de cuando era un muchacho. Mientras lo miraba, ha pronunciado usted su nombre.
—¿Graham Bretton?
Ella asintió con la cabeza.
—¿Es usted la señora Bretton, que vivía en Bretton?
—Sí; y usted, según tengo entendido, es profesora de inglés en un colegio de Villette. Mi hijo la ha reconocido.
—¿Cómo me encontraron, madame? ¿Y quién lo hizo?
—Mi hijo se lo contará dentro de poco —contestó—, pero ahora está usted demasiado débil y aturdida para hablar: intente desayunar un poco y duerma un rato.