Villette
Villette —Guárdate esos cumplidos, caballero, y vigila tu propia talla: parece haber aumentado mucho. Lucy, ¿no crees que empieza a tener el aire de un John Bull[160]? Estaba en los huesos, y ahora adivino en él las inclinaciones de un dragón… cierta propensión a devorar carne. ¡Ten cuidado, Graham! Te repudiaré si engordas.
—¡Como si pudieras repudiarte a ti misma! Soy indispensable para la felicidad de la Anciana Dama, Lucy. LanguidecerÃa de tristeza si no pudiera regañar a mis seis pies de iniquidad. Eso la anima de tal modo, le proporciona tanta energÃa…