Villette
Villette —Disculpe, doctor John, será mejor que me explique. Me siento muy honrada de que me atribuya un grado de intimidad con la señorita Fanshawe que no tengo la dicha de disfrutar, pero nunca he sido la depositaria de sus planes ni de sus secretos. Encontrará a sus amigos Ãntimos en una esfera muy diferente a la mÃa: entre los Cholmondeley, por ejemplo.
En realidad, Graham creyó que yo sentÃa los mismos celos que él.
—Debe perdonarla, Lucy —dijo—, y juzgarla con indulgencia; el brillo de la alta sociedad la ha deslumbrado, pero no tardará en descubrir la vacuidad de esa gente, y entonces volverá a usted con cariño acrecentado y depositará en usted su confianza. Conozco un poco a los Cholmondeley; son personas superficiales, extravagantes, egoÃstas: puede estar segura de que Ginevra, en el fondo, la aprecia más a usted que a veinte de su especie.
—Es usted muy amable —contesté, lacónicamente.
ArdÃa en deseos de negar los sentimientos que Graham me achacaba, pero logré sofocar las llamas. Me sometà a ser considerada la triste, humillada y vieja confidente de la distinguida señorita Fanshawe: pero, lector, fue una dura sumisión.