Villette

Villette

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

La luz bajo la que, evidentemente, monsieur de Bassompierre contemplaba a la señorita Snowe me parecía muy edificante. Según el ojo que nos mira, ¡qué cualidades tan contradictorias nos atribuyen a veces! Madame Beck me consideraba una mujer instruida y amante del saber; la señorita Fanshawe, cáustica, cínica e irónica; el señor Home, una profesora modélica, la personificación de la sobriedad y la discreción: algo convencional quizá, demasiado estricta, limitada y escrupulosa, pero, en cualquier caso, la mejor y más perfecta de las institutrices; y el profesor Paul Emanuel, entretanto, jamás desperdiciaba la oportunidad de decir que mi naturaleza era ardiente e impetuosa… aventurera, rebelde, audaz. Yo me reía de todos. Si alguien me conocía de verdad era la pequeña Paulina Mary.

Como no quería ser su señorita de compañía, pero me encontraba muy a gusto con ella, Paulina me convenció de que estudiáramos algo juntas, lo que nos ayudaría a tener una comunicación estable y regular. Me propuso que perfeccionáramos el alemán, un idioma que a las dos nos resultaba difícil de dominar. Acordamos que una profesora nos diera clase en la rue Crécy, y esto nos hacía pasar juntas varias horas a la semana. Monsieur de Bassompierre parecía encantado: el hecho de que la grave madame Minerva pasara una parte de su tiempo libre con su hermosa y querida hija merecía su total beneplácito.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker