Villette

Villette

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Había otra persona escuchando y observando; alguien que, por exigencias de su profesión, había llegado tarde a la cena. El doctor Bretton examinó silenciosamente a las dos jóvenes mientras se sentaba a la mesa; y repitió de vez en cuando su cautelosa inspección. Su llegada pareció animar a la señorita Fanshawe que, hasta entonces, se había mostrado indiferente: Ginevra se deshizo en sonrisas y se mostró de lo más complaciente, aunque casi nunca decía lo que debía decir y sus comentarios no estaban a la altura de la situación. Es posible que su parloteo inconexo hubiera contentado a Graham en otro tiempo; quizá aún le agradaba: tal vez sólo fueran imaginaciones mías, pero tuve la impresión de que, aunque sus ojos estuviesen conformes y sus oídos satisfechos, su gusto, su entusiasta disposición, su viva inteligencia, estaban lejos de sentirse complacidos. Es cierto que, por imperiosa y exigente que pareciera la demanda de atención, el doctor John se mostraba siempre cortés: no había ni resentimiento ni frialdad en sus modales. Ginevra era su vecina de mesa y, durante la cena, estuvo casi exclusivamente pendiente de ella. La joven parecía encantada, y pasó al salón de muy buen humor.





👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker