Villette

Villette

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—El sello era demasiado bonito para romperlo, así que lo recorté con mis tijeras. Cuando por fin iba a leer la carta, me volví atrás voluntariamente; era demasiado pronto para beber aquel sorbo: su brillo en la copa era demasiado hermoso; seguiría contemplándolo un rato. Entonces recordé súbitamente que esa mañana no había rezado. Al oír que papá bajaba a desayunar más temprano de lo habitual, temí hacerle esperar, y me apresuré a reunirme con él en cuanto estuve vestida; pensé que no había nada malo en dejar las oraciones para después. Algunas personas dirían que tenía que haber servido a Dios antes que al hombre; pero no creo que el Cielo esté celoso de nada de lo que yo haga por papá. Creo que soy supersticiosa. Una voz parecía decirme que un sentimiento muy distinto del amor filial estaba en juego; y me instaba a rezar antes de atreverme a leer lo que tanto deseaba, y a sacrificarme un poco más, y a no olvidar primero un gran deber. He sentido esa clase de impulsos desde que tengo memoria. Dejé la carta y musité mis plegarias, añadiendo al final la súplica de que, pasara lo que pasara, nada pudiese tentarme o empujarme a hacer daño a papá, ni yo pudiera nunca, al preocuparme de otros, abandonarle a él. El mero pensamiento de esa posibilidad me entristeció de tal modo que me eché a llorar. Sin embargo, Lucy, sentí que llegaría el momento de contarle la verdad, y de convencerlo para que atendiera a razones.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker