Cumbres Borrascosas
Cumbres Borrascosas —Con tu ayuda eso se puede evitar —continuó—, y si hubiera peligro de tal suceso… si fuera él la causa de añadir una molestia más a su existencia… bueno, creo que estarÃa justificado que llegara a los últimos extremos. Ojalá fueras lo bastante sincera como para decirme si Catherine sufrirÃa mucho si le perdiera. El temor de que asà fuera es lo que me contiene. Y ahà está la diferencia entre nuestros sentimientos. Si él estuviera en mi lugar y yo en el suyo, aunque le odiara con un odio que convirtiera mi vida en hiel, nunca hubiera levantado la mano contra él. Puedes no creerme, si quieres, pero nunca le hubiera echado de su compañÃa, mientras ella la deseara. ¡En el momento en que el afecto desapareciera, le hubiera arrancado el corazón y bebido su sangre! Pero hasta entonces —si no me crees es que no me conoces—, hasta entonces me habrÃa dejado morir a pedazos antes de tocarle un solo pelo de la cabeza.
—Y sin embargo —interrump×, no tiene usted ningún escrúpulo en destruir toda esperanza de su completo restablecimiento, introduciéndose en su memoria, ahora que ya casi le habÃa olvidado, y envolverla en un nuevo tumulto de discordias y disgustos.