Cumbres Borrascosas
Cumbres Borrascosas »—El señorito está en la sala —dijo Zillah cuando vio que me dirigía a la salita. Entré. Earnshaw estaba allí también, pero se marchó inmediatamente. Linton estaba sentado en el sillón grande, medio dormido. Acercándome al fuego, empecé en tono serio, en parte tratando de decir la verdad:
»—Como no me quieres, Linton, y crees que vengo a propósito para hacerte daño y pretendes que te lo hago siempre, éste es nuestro último encuentro. Digámonos adiós, y al señor Heathcliff dile que no quieres verme y que no tiene que inventarse más falsedades sobre el tema.