Cain
Cain 15El intenso carmín de sus mejillas
emula el de los pétalos de rosas
que le hacen de colchón.
ADA
Mira sus labios,
¡con qué gracia entreabiertos! No lo beses;
pronto ha de despertar; se está acabando
20su tiempo de descanso al mediodía.
Si duerme, es una lástima incordiarlo.
CAÍN
Dices bien. Frenaré hasta ese momento
el impulso que siento en mis entrañas.
¡Sonríe y duerme, sí! Duerme y sonríe,
25heredero de un mundo que es apenas
menos joven que tú. Vives en horas
y días en que el sueño y las sonrisas
resultan inocentes, placenteros.
Tu el fruto no cogiste y aún ignoras
30lo desnudo que estás. Llegará un día
en que habrás de penar por un pecado
que jamás cometimos tú ni yo.
Mas hoy debes dormir. Hondas sonrisas
están enrojeciendo sus mejillas;
35tiemblan blancos sus párpados brillantes
tras sus pestañas largas, más oscuras
que el ciprés que sobre ellas se estremece,
y detrás de sus párpados cerrados