En la sangre

En la sangre

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

-¿Y por qué, hombre, temes acaso que no te acepten?

-Eso no; ¿por qué no me han de aceptar? No soy ningún sarnoso yo.

-¿Y entonces?

-No es eso, -continuó Genaro buscando una salida, tratando de encontrar una excusa, algún pretexto- el gasto es lo que embroma, los cinco mil pesos, según creo, que tiene uno que largar.

-¡El gasto... el gasto... de cuando acá tan pobrecito... todo un dandi, un mozo con coche y con tertulia en Colón!...

-No, no tan calvo, no creas; tengo atenciones yo, deberes serios que llenar; la vieja gasta mucho en Europa, yo mismo aquí suelo salirme de la vaina.

-¡Bah, bah!... no embrome compañero... Sobre todo, si necesita, hable, aquí estoy yo, aquí me tiene a sus órdenes.

-Muchas gracias, mi doctor.

-No hay de qué darlas -un momento de silencio se siguió.

Era un exagerado, un flojo de cuenta, de haberse conmovido, de haberse asustado así.

Hablaba Carlos de su posible ingreso como de la cosa más natural del mundo, se le había brindado, se había puesto a su servicio, había querido hasta prestarle dinero para el pago de su cuota.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker