Música sentimental
Música sentimental Me apresuré, pues, a aceptar más que ligero y, quedando asà reanudado el debate, arribamos de común acuerdo a un ajuste del tenor siguiente:
El duelo serÃa a pistola; las dos cargadas; los adversarios de pie firme a quince pasos de distancia; harÃan fuego dentro de los seis segundos siguientes a la señal convenida y no después; se batirÃan hasta tanto que, a juicio nuestro, uno de los dos quedara a la miseria.
A las seis de la mañana del dÃa siguiente en el jardÃn de lo de Pablo.
Esto último me costó un triunfo. Los otros querÃan ir a Francia, pero hice hincapié por cábula: el recuerdo de su mujer, la vista del teatro de los sucesos, me dije, le han de dar rabia al marido y le han de hacer temblar las carnes.