Música sentimental
Música sentimental Asà suelen pintar a la Virgen llorando sobre el Cristo caÃdo al pie de la cruz.
Me habÃa acercado:
—¿Duerme siempre?
—Sà —me contestó con un signo de cabeza.
Ante la expresión dolorosa de su rostro, quise engañarla, mintiendo cristianamente:
—No es poca suerte la que hemos tenido; si la bala entra un poco más arriba, lo hiere mortalmente. Por fortuna, el médico me asegura que, antes de ocho dÃas, Pablo estará levantado.
—¡Quién sabe! —exclamó como dirigiéndose a sà misma, incrédula y cavilosa.
—SÃ, ten valor y no te aflijas; cuestión de un poco de cuidado y de paciencia. Pero, dime —agregué tomándola de la mano y sentándome con ella a pocos pasos—, ¿sabes que casi me has hecho tener una agarrada con los padrinos del conde?
—¿Por qué?