Música sentimental
Música sentimental —Por tu bárbara invasión de esta mañana, hija —seguà en tono de broma—, por haber caÃdo como una bomba en medio de una fiesta a la que no es de práctica que asistan las mujeres. Los otros la han encontrado mauvaise, yendo hasta darme a entender que no se hallaban lejos de creernos cómplices tuyos, de figurarse que te habÃamos facilitado, como quien dice, una baignoire, a fin que presenciaras tú también el espectáculo. ¿Cómo diablos hiciste para meterte aquÃ? Recuerdo perfectamente haber cerrado la puerta de calle después de la llegada del conde y de sus testigos.
—Todas las puertas se abren con dinero.
—ExplÃcate.