El extranjero
El extranjero Los periodistas tenÃan ya la estilográfica en la mano. Aparentaban todos el mismo aire indiferente y un poco zumbón. Sin embargo, uno de ellos, mucho más joven, vestido de franela gris con corbata azul, habÃa dejado la estilográfica delante de sà y me miraba. En su rostro un poco asimétrico no veÃa más que los dos ojos, muy claros, que me examinaban atentamente, sin expresar nada definible. Y tuve la singular impresión de ser mirado por mà mismo. Quizá haya sido por esto, o también porque no conocÃa las costumbres del lugar, pero no comprendà claramente todo lo que ocurrió en seguida, el sorteo de los jurados, las preguntas planteadas por el Presidente al abogado, al Procurador y al Jurado (cada vez todas las cabezas de los jurados se volvÃan al mismo tiempo hacia el Tribunal), una rápida lectura del acta de acusación, en la que reconocÃa nombres de lugares y de personas, y nuevas preguntas al abogado.