Mentira
Mentira —¿Lo hiciste? —preguntó al fin, su voz apenas un susurro.
Marcelo bajó la mirada.
—No es tan simple.
—¿Qué no es simple? ¡Le quitaste la vida a alguien! —Xenia sintió que su voz se quebraba, su furia brotando antes de poder contenerla.
Marcelo levantó la vista, y algo en su expresión la detuvo. Había tristeza, culpa, pero también una quietud que la desconcertó.
—No fue como dicen —respondió finalmente.
Y entonces, Marcelo comenzó a hablar. Le contó sobre la pelea, cómo todo se había salido de control, cómo una decisión en el calor del momento había llevado a consecuencias que no podía revertir.
—No quería que pasara —dijo, su voz quebrándose por primera vez—. Pero pasó.
Xenia sintió que un peso indescriptible caía sobre ella. Todo lo que creía saber sobre Marcelo, sobre sí misma, estaba siendo desmantelado palabra por palabra.
—¿Por qué me buscaste? —preguntó al fin.
Marcelo levantó los hombros, derrotado.
—Porque quería que alguien me viera como algo más que esto. Algo más que un asesino.