Cómo suprimir las preocupaciones y disfrutar de la vida
Cómo suprimir las preocupaciones y disfrutar de la vida La preocupación no es un rasgo inevitable del carácter, sino un hábito aprendido. Como todo hábito, puede romperse antes de que rompa tu salud, tu claridad mental y tu capacidad de vivir. La mayorÃa de las personas que se preocupan en exceso no sufren por los hechos reales, sino por la costumbre de pensar en ellos con miedo, anticipación y pesimismo.
Identifica el momento exacto en que la preocupación comienza. No la dejes avanzar. Pregúntate: ¿Qué pruebas tengo de que esto va a suceder? ¿Puedo hacer algo ahora? Si no puedes, suéltalo. Si puedes, actúa de inmediato.
Muchos viven en una confusión constante, desgastando su cuerpo con enfermedades psicosomáticas provocadas por tensiones que nunca se resuelven, solo se repiten. El primer paso es darse cuenta de que estás atrapado en ese patrón.
Sustituye el hábito de preocuparte por el hábito de ocuparte. Reemplaza la pasividad angustiada con acción decidida. Haz listas. Escribe los problemas. Define soluciones. Prioriza. Ocupa tus manos y tu mente. Cada vez que lo hagas, estarás debilitando ese viejo hábito que te robaba vida. Y cuanto más lo interrumpas, menos fuerza tendrá. La preocupación solo domina a quien se somete.
