Alicia en el PaÃs de las Maravillas
Alicia en el PaÃs de las Maravillas Y las dos criaturas, que habÃan estado dando saltos y haciendo cabriolas durante toda la explicación, se volvieron a sentar muy tristes y tranquilas, y miraron a Alicia.
—Debe de ser un baile precioso —dijo Alicia con timidez.

—¿Te gustarÃa ver un poquito cómo se baila? —propuso la Falsa Tortuga.
—Claro, me gustarÃa muchÃsimo —dijo Alicia.
—¡Ea, vamos a intentar la primera figura! —le dijo la Falsa Tortuga al Grifo—. Podemos hacerlo sin langostas, sabes. ¿Quién va a cantar?
—Cantarás tú —dijo el Grifo—. Yo he olvidado la letra.
Empezaron pues a bailar solemnemente alrededor de Alicia, dándole un pisotón cada vez que se acercaban demasiado y llevando el compás con las patas delanteras, mientras la Falsa Tortuga entonaba lentamente y con melancolÃa:
¿Por qué no te mueves más aprisa? le pregunto una pescadilla a un caracol.
Porque tengo tras mà un delfÃn pisoteándome el talón.