Alicia en el País de las Maravillas

Alicia en el País de las Maravillas

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Así es —dijo la Duquesa—, y la moraleja de eso es: «¡Ah, el amor, el amor, pone en marcha el mundo!».

—Alguien dijo —susurró Alicia— «¡que marcharía mejor si cada cual se ocupara de sus propios asuntos!».

—¡Ah, bueno! Viene a ser lo mismo —dijo la Duquesa, hundiendo su puntiaguda barbilla en el hombro de Alicia, y añadió—: y la moraleja de esto es: «Tú cuida el sentido, y los sonidos ya cuidarán de sí mismos».

«¡Qué manía de sacar moraleja a las cosas!», pensó Alicia.

—Me atrevería a decir que te estás preguntando por qué no te paso el brazo por la cintura —dijo, tras una pausa, la Duquesa—. La razón es que desconfío del carácter de tu flamenco. ¿Hago la prueba?

—Es capaz de picarla —repuso Alicia con cautela, que no tenía precisamente ganas de que hiciera la prueba.

—Muy cierto —dijo la Duquesa—: pica el flamenco y pica la mostaza. Y la moraleja de esto es: «Aves de igual pluma, vuelan a una».

—Solo que la mostaza no es un ave —observó Alicia.

—Cierto, como siempre —dijo la Duquesa—. ¡Qué claridad meridiana la tuya!

—Es un mineral, me parece —dijo Alicia.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker