Alicia en el PaÃs de las Maravillas
Alicia en el PaÃs de las Maravillas estaban repartiéndose un pastel.
La pantera se llevó la pasta,
la carne y el relleno,
mientras que al búho le tocaba
sólo la fuente que contenÃa el pastel.
Cuando terminaron de comérselo,
al búho le tocaba
sólo la fuente que contenÃa el pastel.
Cuando terminaron de comérselo,
el búho como regalo,
se llevó en el bolsillo la cucharilla,
en tanto la pantera, con el cuchillo y el tenedor,
terminaba el singular banquete.
—Lo que digo yo —dijo la Tortuga—, es ¿de qué nos sirve tanto recitar y recitar? ¿Si no explicas el significado de los que estás diciendo! ¡Bueno! ¡Esto es lo más confuso que he oÃdo en mi vida!
—Desde luego —asintió el Grifo—. Creo que lo mejor será que lo dejes.
Y Alicia se alegró muchÃsimo.
—¿Intentamos otra figura del Baile de la Langosta? —siguió el Grifo—. ¿O te gustarÃa que la Falsa Tortuga te cantara otra canción?
—¡Otra canción, por favor, si la Falsa Tortuga fuese tan amable! —exclamó Alicia, con tantas prisas que el Grifo se sintió ofendido.