Alicia en el PaÃs de las Maravillas
Alicia en el PaÃs de las Maravillas la danza no!
—Gracias, es un baile interesantÃsimo —comentó Alicia, encantada de que por fin hubiera terminado—, y también me ha gustado esa curiosa canción sobre la pescadilla.
—¡Ah!, hablando de pescadillas —dijo la Falsa Tortuga—, ellas… Tú naturalmente ¿las has visto?
—Sà —dijo Alicia—, las he visto a menudo en la comi… —y se contuvo a tiempo.
—No sé dónde queda Lacomà —dijo la Falsa Tortuga—, pero si tan a menudo las has visto, sin duda sabrás cómo son.
—Creo que sà —contestó pensativamente Alicia—. Tienen la cola en la boca… y están cubiertas de pan rallado.
—Te equivocas en cuanto al pan rallado —dijo la Falsa Tortuga—: el mar se lo llevarÃa todo. Pero sà tienen la cola en la boca, y la razón es… —Entonces la Falsa Tortuga bostezó y cerró los ojos—. Cuéntale la razón y todo eso —dijo al Grifo.
—La razón es —dijo el Grifo— que querÃan ir a bailar con las langostas. Y se lanzaron a alta mar. Y tenÃan que caer a gran distancia. Y se sujetaban la cola con la boca. Y no pudieron soltarla nunca más. Eso es todo.
—Gracias —dijo Alicia—, es muy interesante. Nunca habÃa oÃdo tantas cosas sobre las pescadillas.