Alicia en el PaÃs de las Maravillas
Alicia en el PaÃs de las Maravillas —Aún te puedo contar muchas más, si quieres —dijo el Grifo—. ¿Sabes por qué las llaman pescadillas?
—Nunca se me ha ocurrido pensarlo —dijo Alicia—. ¿Por qué?
—El nombre tiene que ver con escasez y con antigüedad —repuso el Grifo en tono muy solemne.
Alicia se quedó muy intrigada.
—¡Con escasez y con antigüedad! —repitió, incrédula.
—Bueno —dijo el Grifo—. ¿Tú sabes que las pescadillas son muy delgadas?
—Naturalmente —contestó Alicia.
—Pues en eso se diferencian del llamado pez gordo, que es una variedad muy acaudalada.
—La distinción no es ninguna maravilla —se atrevió a observar Alicia.
—No —dijo el Grifo—, es más bien un motivo de continuas pesadillas económicas. Y asÃ, no han podido sobrepasar la primera fase de crecimiento. El problema, por lo demás, es tan antiguo como la lengua; de modo que su nombre viene también marcado como peç-cedilla. Ahora ya lo sabes.
—¿Y de qué están hechas? —preguntó Alicia.
—Pues de escamillas por fuera y pacotilla por dentro —replicó no sin impaciencia el Grifo—. Cualquier renacuajo te lo dirÃa.